El técnico de la embarcación moañesa pone en valor el segundo puesto sellado en la última regata, que certifica la disputa del playoff de ascenso a Liga ACT.
La Sociedade Deportiva Tirán acabó la temporada de la Liga Galega de Traiñeiras, este domingo, por todo lo alto, al sellar su clasificación para el playoff de ascenso a la Liga Eusko Label de la ACT gracias a finalizar por delante de la SD Samertolaméu en la última regata de la temporada regular y garantizar el segundo puesto. Al igual que en el campeonato, en la última fecha la tripulación de Tirán quedó segunda en una XXXVI Bandera Concello de Boiro que se llevó un Cabo da Cruz «que estuvo intratable durante toda la temporada», explica el entrenador de los moañeses, David Costa.
El míster se muestra satisfecho por la clasificación para el playoff reconociendo que «era nuestro gran objetivo al comienzo de la temporada y lo conseguimos, aunque nos costó mucho. Lo hicimos en el final de la temporada y eso deja buen sabor de boca», apunta. No oculta, Costa, que el comienzo de la temporada «no fue el que esperábamos», en referencia sobre todo a la primera regata de la campaña en Narón, cuando Tirán fue tercero. «A partir de entonces fuimos siempre a remolque de las posibilidades que tenía nuestro equipo. Nos metió la duda en el cuerpo y nos lastró haciendo que nos precipitásemos en algunos momentos», rememora.
Todo cambió, según el técnico, en la doble jornada disputada en aguas de Bueu, en donde se remaron la tercera y cuarta regata del verano. «Hice cambios de un día para otro ese fin de semana. El equipo funcionó bien tanto con una plantilla más titular como con otra con más mezcla de remeros. En esa doble jornada el equipo vio realmente el potencial que podía alcanzar», apunta David Costa. «Ya éramos competitivos hasta entonces pero teníamos que creerlo», matiza.
Igualar la gesta del año pasado y clasificarse al playoff de ascenso pasó a ser así el objetivo esencial al comprobar el buen estado de Cabo de Cruz y que sería imposible pelear por la Liga Galega. «La única espinita que nos quedó es no haber podido ganar ninguna bandera. Solo puede ganar uno. Pero la clasificación final premió nuestra regularidad. Ya sabíamos que Cabo sería el equipo a batir tras descender de la ACT y quedó demostrado», relata.
Ahora el reto está en mantener el nivel competitivo hasta la disputa del playoff, que está prevista para los días 19 y 20 de septiembre, con lo que la espera será todavía de un mes. «A corto plazo lo que nos preocupa es la Bandera Teresa Herrera de este fin de semana, que es la más importante de Galicia. Después nos prepararemos para la Clasificatoria de La Concha, que será el miércoles 2 de septiembre». A partir de entonces vienen dos semanas sin competición. «Lo más difícil será mantener al equipo enganchado y que mentalmente estén preparados» para lo que incluirán algún entrenamiento en mar abierto saliendo de la playa de Nerga, probablemente.
Enlace Noticia Fuente: Faro de Vigo

